jueves, enero 12, 2006

Un poquito de seriedad.


Aunque a veces no lo parezca, la elección de este domingo juega un rol muy importante para Chile. Como dice la propaganda de Televisión Nacional, estamos eligiendo cada uno "el país en el que quiere vivir", lo cual de por sí ya dice mucho. Soy un convencido acérrimo de que no es lo mismo elegir a uno u otro, y por lo tanto es sin duda una de las expresiones más importantes que a uno le toca realizar, y que encuestas más o encuestas menos sólo importa el entrar en la cámara, y secretamente marcar la preferencia, para de ahí depositar en la urna el voto que uno espera contribuya al triunfo. Y como esto no es sólo análisis sino también proselitismo, espero que este domingo tengamos la primera presidenta de Chile, la primera mujer al mando de la nación. Podemos hacer muchos análisis políticos, y ser profundamente críticos en diversos temas, pero estoy convencido que la Concertación esta vez tiene, puede y debe responder en los temas en que se ha fallado: dsitribución, equidad, educación, y profundizar cambios que se han llevado a cabo. Sin duda el modelo de desarrollo ha sabido generar riqueza, pero esta vez la riqueza debe llegar a todos, y para ello realizar el trabajo necesario. El cambio que ha experimentado el país en los últimos 15 años son tremendos, pero insuficientes. Es mucho más lo que se puede hacer, y lo que se debe hacer. No escondo para nada mi preferencia política, y la defenderé donde me toque hacerlo.Espero que este domingo mi voto contribuya a un triple triunfo, es decir Presidente, Senador y Diputado. Que gane la Concertación, que la DC entienda y sepa acoger las nuevas realidades, los cambios culturales y sociales, y que vuelva a centrar su proyecto en los más necesitados, y no en el slogan del partido de centro y de clase media, porque no lo es, debe ser un partido de vanguardia y preocupado no sólo de la clase media sino de los más necesitados. Pero bueno, es mi columna antes del trascendental día, y espero que todo se desarrolle tranquilamente.